Laura es de nacionalidad argentina con permiso de residencia y trabajo en España hasta 2010, ha re-solicitado, por cambios en su condición de residente su permiso de residencia y trabajo. Trabaja en una de las empresas que gestiono y además es mi pareja.

El pasado viernes fue a solicitar el permiso de entrada, siguiendo el consejo de su abogada, porque este miércoles se va de viaje a Argentina y su expediente esta en tramitación. Al llegar se encontró que el guardia de seguridad que no le dejo pasar aludiendo que ella no tenia la documentación caducada, ella le explico la peculiaridad de su situación, y el guardia le dijo que esperara un momento llevándose su NIE al interior de las instalaciones. A los 5 minutos vuelve y le comenta que el NIE esta cancelado, y que no puede salir ni entrar al país hasta que se tramite la documentación.

Quiero aclarar que hasta este momento Laura no pudo entrar para hablar con ningún funcionario, sino que el mismo guardia de seguridad de una compañía privada le impedía el acceso a las instalaciones y al derecho de que le tramitasen la documentación una persona cualificada. Que el guardia le dijo que si se iba de España no podría volver, siendo Argentina es un país con convenio. Y acabó la frase con un tajante “le recomiendo que cancele el vuelo hasta que se le tramite el expediente”.

Laura quedó hundida moralmente y a mi me hirvió la sangre al ver que se le negaba un derecho, por un guardia de seguridad, y por no dejar viajar a una persona que trabaja y reside en España amenazándola con impedirle la entrada en su situación actual.

Hoy lunes la acompañé, ya que su viaje es por negocios y es la empresa la que le hace viajar, dispuesto a solucionar y regularizar esta situación. Entramos en las instalaciones, nos encontramos con el guardia de seguridad, esta vez era otro, y este nos deja pasar sin más, cogemos número, esperamos, nuestro turno. Nos atiende una amable chica que escucha la historia y lo que necesitamos. Le pide el NIE a Laura, mira unos datos en el ordenador, nos pide que esperemos un momento que tiene que hacer una llamada, esperamos 5 minutos en un mostrador vacío, vuelve y nos dice que; no nos da permiso de entrada por que no lo necesitamos, que no hay ningún vacío legal y que el guardia de seguridad y la abogada están equivocados y que el expediente esta en trámite pero ella sigue siendo residente con pleno derecho hasta que se manifieste lo contrario y que además Argentina tiene convenio con España y no hay problemas en estos casos.

¿Cómo una abogada especializada en extranjería, que cobra por dar su consejo, no es consciente de la veracidad de su información aconsejando hacer tramites innecesarios? ¿Cómo un guardia de seguridad de una empresa privada en un edificio público revisa la documentación y emite juicios que no le corresponde emitir?

Después de un fin de semana con los nervios a flor de piel con este asunto me alegra la resolución y me pregunto ¿Hay maneras de evitar todos estos malentendidos? ¿En los tiempo que vivimos cómo es posible esta desinformación? ¿Porqué permiten las instituciones públicas una estructura donde se nieguen los derechos al ciudadano por criterio de una empresa privada?

Deja una Respuesta